Cuando explotaron las redes sociales, por así decirlo, era una maravilla. Realmente conectaban y hacían comunidad, recuerdo haber pasado horas "scrolleando" mi cuenta de Twitter o viendo las comidas y lugares favoritos de mis amigos en Facebook, sin contar que había escritos que realmente valía la pena leerlos en blogs.
Como todo es negocio, de pronto las redes sociales se volvieron "influenciadores", creadores de contenido que lo que menos importa son las actividades cotidianas. La foto del desayuno, el caminar por una calle, etc. Ahora hay "formulas" para tomar fotos de playa con la puesta de sol, lugares que parecen maravillosos e inalcanzables, todo en un querer-ser o aparentar-ser. No digo que antes no existiera, solo que se perdió un poco eso, la comunidad, la conversación.
Por eso es que dejé de usar Twitter como espacio personal, por eso es que dejé Facebook como conexión de amistades, ahora como todos, anuncio cosas. O publicando historias que enganchan, creadas con inteligencia artificial y que no llevan a nada, como las antiguas telenovelas de la TV, fórmulas hechas. ¿Y la creatividad personal?
Este espacio pretende (y probablemente fracase) intentando rescatar lo que nos gustaba hacer: conectar, conversar o un espacio para monologos.
Bienvenidos.

(gordita lagunera, desayuno de campeones)
PS: también estamos hartos de la publicidad.
